En el diseño de producto la unión es esencial: no existen buenos productos que no tengan bien resuelto cómo unir sus piezas. Tradicionalmente la unión mecánica ha sido la más utilizada por un tema de confianza intuitiva en su fortaleza, pero ciertamente no está exenta de riesgos.

Agujerear una pieza puede empeorar su resistencia a la fatiga y, en ciertos materiales como los composites, incluso debilitar su estructura interna y generar grietas debido a las tensiones residuales. Una soldadura también puede ser poco indicada en función del tipo de materiales a unir o de las condiciones de trabajo a las que se debe exponer el producto en cuestión, incluyendo las ambientales.

Buscando siempre la fiabilidad y la seguridad, la unión mediante adhesivos estructurales se ha consolidado como una alternativa competitiva y eficiente frente a la soldadura, los remaches, o cualquier otro método mecánico tradicional.

Los adhesivos han seguido la evolución de la tecnología, a la par que las necesidades de innovación de los diseñadores de producto. Hoy día son una opción tan o más segura y resistente que otros tipos de unión. LOCTITE, en su afán de mejora continua, ha desarrollado la última generación de adhesivos industriales: los adhesivos estructurales híbridos.

Diseñados especialmente para el entorno industrial, tanto en aplicaciones tradicionales como en las más innovadoras, estos híbridos permitirán no sólo superar a la unión mecánica, sino que marcarán la diferencia con los adhesivos estructurales actuales, confirmando que la unión adhesiva es el método del futuro por sus innumerables ventajas.